Terapia individual

Es el tipo de terapia más extendida en la psicología. Consiste en sesiones con un psicólogo para resolver los conflictos personales o interpersonales que nos causan malestar. Algunos de los problemas por los que acudimos a terapia están relacionados con distintas formas de ansiedad, problemas del estado de ánimo, problemas de autoestima o de habilidades sociales, o dudas a la hora de enfrentarnos a distintas situaciones que requieren de toma de decisiones.
A través de la terapia individual se pretende entender el origen del problema que ha llevado a la persona a terapia, y a partir de ahí, buscar soluciones a través del repertorio de técnicas cognitivo-conductuales.
Normalmente, la terapia cuenta con unas sesiones iniciales de evaluación, donde se explora el origen del problema, así como la forma que tiene la persona de enfrentarse a él hasta el momento de acudir a terapia. Tras estas primeras sesiones, el psicólogo expone a la persona el análisis de la situación, así como el plan de tratamiento, que se pone en marcha en la siguiente fase de la terapia. Durante esta fase, la persona que ha acudido a terapia va a aprender las herramientas que le van a posibilitar enfrentarse a sus dificultades de forma más adecuada, logrando además un mayor autoconocimiento y reforzando su autoestima.
La terapia suele finalizar con unas sesiones de seguimiento, espaciadas en el tiempo, que se utilizan para observar los beneficios alcanzados y prevenir recaídas.
Por norma general, la duración de las sesiones es de 50 minutos y tienen una frecuencia semanal.